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Whilly Bermudez, el compositor que viene ganando terreno en la música electronica

Hay artistas que llegan a la música electrónica por la puerta del volumen: el drop perfecto, el club lleno, la fórmula que funciona. Y hay otros que entran por la puerta de la escritura, con la obsesión tranquila de que una canción, antes de ser “pista”, debe ser verdad. Whilly Bermudez pertenece a ese segundo grupo.

Desde Miami, Bermudez ha ido construyendo un catálogo que cruza géneros con naturalidad, pero con una constante clara: la composición primero. En su etapa más reciente, esa disciplina se ha inclinado con fuerza hacia la electrónica, no como un cambio forzado por tendencia, sino como una extensión lógica de su identidad creativa, un espacio donde su forma de escribir puede convivir con energía, atmósfera y emoción al mismo tiempo.

Hasta hace poco, el foco de conversación giraba alrededor de “WHO ARE WE SUPPOSED TO BE?”, un tema que puso una pregunta grande dentro de un formato grande. Bermudez lo resume con un dato que le sigue sorprendiendo: en menos de dos meses, esa canción se convirtió en la más reproducida dentro de su perfil de Spotify. Pero ahora hay un segundo ángulo que está empujando fuerte su momentum: un track en español que está siendo abrazado por su público y que ya se ubica en el segundo lugar de reproducciones en su perfil, justo detrás de ese sencillo.

La canción se llama “DE DONDE VENGO YO”, y no es un “cambio de idioma” por estrategia. Es una declaración de identidad. En su letra, Bermudez vuelve al origen, a la isla, a la memoria como motor, y lo hace sin abandonar la potencia festivalera de la electrónica. Lo que aparece es un puente emocional entre raíces cubanas y un drop melódico con guiños claros a la música de su infancia. Es una mezcla rara, pero precisamente por eso se queda.

Hablamos con Whilly sobre este doble momento: el impulso de “WHO ARE WE SUPPOSED TO BE?” y la aparición de “De donde vengo yo” como un segundo posible hit, con una propuesta que une narrativa personal y energía de pista.

Vienes del mundo de la composición. ¿Qué te llevó a tomarte la música electrónica como una etapa seria y no como un experimento?
Para mí fue natural, porque la forma en que la gente vive la música cambió mucho. Si tienes una canción fuerte, hoy también necesitas presentarla en un lenguaje que conecte rápido. La electrónica me encanta por su energía, pero lo que me atrapó fue que también puede cargar emoción real. No es solo “hacer bailar”. Es crear un pulso donde una idea pueda vivir.

Yo no me metí a esto para sonar de moda. Me metí porque encontré un espacio donde mi forma de escribir podía traducirse a movimiento.

“WHO ARE WE SUPPOSED TO BE?” se siente emocional y reflexiva. ¿Era esa la intención desde el principio?
Sí. Yo disfruto lo grande de la electrónica, los builds, el impacto, pero no me interesa hacer algo vacío solo porque suena enorme. Ese tema nació de una pregunta real. Y cuando una idea es real, puedes vestirla con synths, con un groove fuerte, con un ritmo más rápido, pero si la base es honesta, la canción se sostiene.

Me gusta cuando la gente me dice “esto me pegó porque me pasa”. Ahí es donde siento que la música hizo su trabajo.

También mencionas que, en menos de dos meses, ese tema se convirtió en el más reproducido dentro de tu perfil de Spotify. ¿Qué crees que conectó tan rápido?
Creo que la pregunta es universal. Mucha gente siente presión por encajar, por definirse, por convertirse en una versión “correcta” de sí mismos. La canción no pretende darte la respuesta, pero sí acompañarte mientras lo estás viviendo.

Y cuando una canción acompaña, la gente vuelve. La vuelve a poner. La comparte. Para mí eso es más importante que cualquier estrategia.

 

Ahora hay otro track que está creciendo fuerte: “De donde vengo yo”, en español, y ya está en segundo lugar de tu perfil. ¿Qué representa esa canción para ti?
Esa canción es muy personal. Yo quería hacer algo que se sintiera como raíz, como memoria, como identidad. “De donde vengo yo” habla de eso, de lo que te forma, de lo que te empuja. Es una canción de orgullo y de resistencia, pero también de sensibilidad. Hay nostalgia, hay dolor que se convierte en fuerza, y hay gratitud por lo que te construyó.

Y el hecho de que esté conectando tanto me alegra porque confirma que la gente no solo quiere energía. También quiere verdad.

La letra tiene imágenes muy claras: “Vengo de un rincón perdido bajo un cielo sin final”, “En mi isla aprendí que el dolor se vuelve luz”, “Cuba siempre vive como un faro en mi interior”. ¿Por qué era importante decirlo así, con ese nivel de historia?
Porque es real. Yo no quería escribir una letra genérica. Quería que se sintiera vivida. Hay frases que te salen cuando miras para atrás y entiendes lo que te marcó. En mi caso, la isla, la gente, los recuerdos, todo eso está ahí. Y aunque uno esté en otro lugar, esa vibra no se va.

Además, cuando una canción tiene imágenes, el oyente puede verse dentro. No es solo un beat bonito, es un lugar.

Y musicalmente, ¿cómo nace la idea de combinar eso con un drop melódico de electrónica, con un motivo influenciado por Cuba?
A mí me gusta que la electrónica tenga identidad. Que no sea solo “sonido”, sino carácter. Entonces pensé: si la letra habla de origen, el drop también tiene que hablar de origen. Por eso metí un motivo con sabor cubano, pero llevado a una energía festivalera, melódica, brillante.

Es como decir: puedo estar en la electrónica, puedo estar en el mundo moderno, pero sin soltar de dónde vengo.

Hay quien podría pensar que un track en español dentro de tu etapa electrónica es un riesgo. ¿Tú lo viviste así?
No. Para mí es coherencia. La música electrónica no es un idioma, es un lenguaje de energía. Y el español es parte de mí. Si la canción es honesta, no es riesgo, es identidad.

Lo que sí sabía es que tenía que sonar fuerte y moderno. No quería que se sintiera como “una idea bonita” con un drop pegado. Quería que todo fuera uno, la emoción, la historia y la pista.

Tu música cruza géneros. ¿Qué te da la música electrónica que no te dan otros estilos?
La electrónica te permite convertir emoción en movimiento físico. En otros géneros, a veces la emoción se queda más en el relato. En la electrónica, el cuerpo también entiende. El ritmo te empuja, pero la melodía y el concepto pueden hacer que ese empuje signifique algo.

Con “De donde vengo yo” yo quería exactamente eso: que tú puedas sentir orgullo y nostalgia, pero también levantar las manos en el drop.

¿Tu proceso empieza por el beat o por la idea?
Casi siempre por la idea. Puede ser una frase, un título, una escena mental. Luego viene la estructura, porque yo pienso mucho en arquitectura: cómo entra el verso, cómo se prepara el coro, dónde sube la tensión, dónde respira. Después sí, empiezo a imaginar el mundo sonoro.

Siempre he creído que si una canción no funciona en su forma más simple, no vale la pena producirla al máximo. Esa regla me ayuda a mantener consistencia.

En “De donde vengo yo”, el coro se siente como un himno: “Aunque la vida a veces diga no, mi alma siempre dice que sí soy”. ¿Buscabas ese tipo de mensaje?
Sí, porque hay mucha gente viviendo momentos difíciles, o momentos de transición, y a veces lo único que necesitas es un recordatorio interno. Ese coro es eso: una afirmación. No es arrogancia, es sobrevivencia. Es decir: aunque el mundo te empuje, tu alma se mantiene.

Y cuando lo cantas encima de una base electrónica, ese mensaje se vuelve más grande. Te levanta.

¿Cómo se siente tener dos canciones empujando el momento al mismo tiempo, una en inglés y otra en español?
Se siente como una confirmación de que el camino es el correcto. Porque no son dos canciones que existen por separado. Son dos lados de la misma intención: hacer electrónica con corazón de compositor. Una pregunta grande en “WHO ARE WE SUPPOSED TO BE?”, y una afirmación de identidad en “De donde vengo yo”.

Y me encanta que la gente las esté abrazando. Para mí, eso es momentum real.

Para cerrar: si tuvieras que resumir tu propuesta en una frase, ¿cuál sería?
Música electrónica con corazón de compositor: ritmo para moverte, y una idea para quedarte sintiendo.

Si quieres, también puedo ajustar una sola línea del intro para que diga explícitamente “en español, con una fusión cubana” o “con sabor cubano”, según el tono del medio al que lo enviarás.

WBSongs.com 

 

Spotify: https://open.spotify.com/artist/1pjWGpZExFPhiyrWPrvt5L

Apple Music: https://music.apple.com/us/artist/whilly-bermudez/1853472398

Amazon Music: https://music.amazon.com/artists/B0G2LKLDMM/whilly-bermudez

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